ANTHROPOS

El agua, fuente de vida

agua.jpg

Encontramos el agua en la naturaleza en un movimiento ininterrumpido,cambiando de color según la luz recibida, percibiendo su sonidos en numerosos matices casi polifónicos, unos suaves y tranquilizantes para el espíritu humano, otros casi violentos, tormentosos, destructores y,a la postre, creadores. El agua es un elemento poderoso, percibido por muchas culturas como un ente con vida propia, capaz de infundirla o de quitarla. Psicológicamente es comprensible que la convirtamos en un principio básico y vivificador. Somos, en gran parte, agua, al igual que el planeta que nos da sustento.Cuando se afirma que el agua es necesaria para la vida, estamos diciendo que él mismo es vida y que en ésta puede desarrollarse cualquier elemento viviente.

Así las cosas, la historia de las culturas nos dice que este elemento se contempla en casi todas ellas como la materia prima creadora, la más excelsa. Contiene todo lo que es posible y necesario,la madre vital de todas las madres, y con ello todas las posibilidades de crecimiento y desarrollo. El agua es culturalmente un bien sagrado,digno casi de recibir una atención venerable, purificador para el hombre que siente cierta mancha interior, capaz de expiar faltas, o deservir para la regeneración espiritual. En definitiva, el agua constituye todo un acervo de símbolos y significados culturales y religiosos, que se han manifestado como poderosos aliados del ser humano.

Pero el agua es algo más: nos sacia la sed, nos limpia, mantiene en cierto equilibrio la humedad del ambiente, riega los campos que nos proveen de alimentos, etcétera.

La transformación de la tierra por parte del hombre constituye también, de facto, una utilización distinta del agua. Al introducirse procesos industriales en la fabricación de determinados utensilios y herramientas, el agua cumple una función mecánica, física, alejada del simbolismo inicial. El agua se convierte en parte fundamental de la revolución industrial y tecnológica. Hoy muchas actividades, desde la más sencilla fábrica de ladrillos, hasta las centrales nucleares,pasando por la transformación agropecuaria, etc., donde el agua es utilizada como catalizador, refrigerante, limpiador, etc. Su uso es necesario en estos procesos, lo que implica un consumo mayor y, por ende, un daño para el propio agua, que sufre la contaminación.

Paralelamente el crecimiento de las poblaciones humanas y de las ciudades, de sus necesidades, de la transformación de los campos de secano en regadíos, de las infraestructuras generales de cada país,hacen que el agua se contemple ya como un bien escaso, necesario de proteger, amparar y legislar.

Pero el ser humano no puede olvidar sus raíces, ni el beneplácito de este elemento, que junto con la tierra, el fuego y el aire, formaba parte de los ciclos míticos y del entendimiento en la Antigüedad del mundo. Y se busca, en los países ricos (los del tercer mundo constituyen un problema de sobreexplotación del que ya hablaremos en otro momento) el acercamiento al agua, el uso y disfrute de sus propiedades. Se vuelve la mirada sobre sus bienes medicinales,terapéuticos, relajantes. Se buscan balnearios, lugares de reposo,instalaciones termales incluso construidas en las propias ciudades. Se potencia de nuevo la cultura del agua. En suma, volvemos al inicio dela vida, que es el agua, caldo primigenio. Y elaboramos una nueva percepción simbólica, una reconstrucción mítica que trata de eliminar nuestro comportamiento perjudicial con el líquido elemento. Hay que protegerlo. La psique humana, capaz de enormes adaptaciones, no puede vivir sin este acercamiento al agua, no puede aislarse y tener conocimiento de él sólo cuando lo bebemos envasado o directamente del grifo. Tampoco es válido ya las vacaciones fugaces en una playa para ver el mar. Se busca algo más, un encuentro autentico y pleno con el agua, que es naturaleza, porque donde hay agua pura, hay paisaje sin contaminar, equilibrio y armonía, belleza y paz.

En 2.005 la Asamblea de Naciones Unidas inició el “Decenio Internacional para la Acción: El agua, fuente de vida”, que se desarrollará hasta 2.015.

Esperemos que estas medidas, junto con el cumplimiento de las legislaciones medioambientales de la Unión Europea y de otras instituciones nacionales e internacionales, sean eficaces instrumentos para proteger este bien escaso imprescindible para la vida.

Enero 30, 2008 - Publicado por J. L. Nava | Artículos | , , , , , | No hay comentarios

No hay comentarios »

Aún no hay comentarios.

Deja un comentario