El retrato español en el Prado. De Goya a Soroya
Isidoro Márquez, actor, retratado por Goya
A punto de clausurarse en Salamanca esta interesante exposición compuesta por 67 obras de desigual valor, deseo realizar un comentario rápido sobre la misma.
Es conocido que el museo del Prado conserva en sus colecciones un completísimo fondo de retratos del siglo XIX, dando fe de la importancia que tuvo el género durante esa centuria.
La selección que nos presentan en la Sala Caja Duero está compuesta por obras de Goya, Agustín Esteve, José Ribelles, Velázquez, José Aparicio, Vicente López, Bernardo López, Rafael Tegeo, Carlos Luis de Ribera, etc.
Con independencia del valor de cada obra, del que aquí no podemos referirnos en este momento, sí parece apropiado mencionar la composición de la exposición en un espacio que adolece de una iluminación adecuada. Entendemos que Caja Duero desee amortizar una infraestructura dedicada al arte, sobre todo después de hacer desaparecer de allí, de forma notoriamente polémica, la famosa Escuela de Bellas Artes de San Eloy, hoy alojada cual despojo putrefacto en unas instalaciones a todas luces insuficientes; pero no resulta apropiado utilizar una sala de exposiciones para eventos de este tipo. Las dimensiones de algunos cuadros necesitan de una perspectiva mayor y de una iluminación apropiada que realce la obra. Así, nos encontramos obras como El rey Amadeo I de Saboya, pintado en 1872 por Vicente Palmaroli, o Ventura de la Vega leyendo una obra en el Teatro del Príncipe, pintada por Esquivel en 1846-47, que pierden parte de su elegencia y composición.
Bienvenidas sean estas exposiciones, siempre y cuando se ubiquen en salas adecuadas y con los elementos técnicos imprescindibles para poder disfrutarlas.
























