Tarde lluviosa
Gotea el agua de lluvia en el alfeizar de mi ventana en esta tarde de primavera temprana, cuando aún las golondrinas permanecen en sus cuarteles de invierno. Este goteo produce un ritmo hipnótico que me transporta a un tiempo en el que caminaba casi a diario por la naturaleza virgen, ajeno a preocupaciones mundanas, con la mente concentrada en la investigación de los problemas ambientales y sus repercusiones en nuestra salud.
Con el paso de los años he viajado menos a los enclaves naturales que estudié y amé. Pero sigo emocionándome con cada pequeña muestra de libertad salvaje, como esta lluvia que es oro para un campo seco, o los rayos del sol acariciando mi piel, o los aromas únicos imposibles de fabricar por el hombre, o el vuelo inquieto de las aves en el cielo, o las constelaciones que me transportan a un universo primigenio y misterioso…
Llueve sobre esta ciudad asentada sobre una historia milenaria. Llueve y se precipitan en mi memoria las imágenes de una vida apasionada por la ciencia, la poesía y el amor, ahora pleno y dichoso.

























Bien un poema que se lee de corrido y sin descanso, un poema, no se lo sea, pero la prosa fluye en libertad como un león por el campo. Se puede hacer mas cosas de esta manera y tendremos tiempo de aburrirnos con tu historia. Muy buen ejercicio este. X esos caminos estaremos.
Chinasklauzz