El Consejo de Europa prepara una propuesta para que sus 47 miembros actúen de manera conjunta en contra de los asesinatos por honor. El primer paso es escuchar tanto a víctimas como a expertos en el tema.
Asesinatos y muertes para salvar el honor no son dignos de respeto, Éste es el común denominador de las declaraciones de cada uno de los testigos convocados al Consejo de Europa. En 54 Estados del mundo este tipo de acto criminal se incrementa, sobre todo en los países musulmanes y árabes. También en suelo europeo, en círculos de migrantes. Entonces, se suele concluir que las raíces de este mal se encuentran en cultura y tradición. “Eso es falso”, opina Gita Sahgal, experta en temas de género de la organización no gubernamental Amnistía Internacional.
Violencia de género
“Con el término de muertes por honor se relaciona, a menudo, que el autor o la víctima pertenecen a un determinado círculo cultural. Y no se trata tanto del hecho en sí. En Gran Bretaña siempre se vuelve a vivir: cuando se da a conocer que un inmigrante de Asia o de Medio Oriente ha maltratado o ha asesinado a su esposa, la prensa habla inmediatamente de muerte por honor. Si el vecino inglés mata a su mujer, eso se califica de violencia doméstica”, detalla Sahgal.
Gita Sahgal puntualiza: víctimas de las muertes por honor son todas las mujeres que no se sometan al código de honor del victimario. En ese cajón caben también aquellas que hayan pretendido evitar un hecho de ese calibre. Según Sahgal, eso convierte un crimen de esta clase en una expresión de violencia de género.
No hay peor ciego que el que no quiere ver
Según Usha Sood, abogada londinense, los Estados europeos deberían hacer más para proteger a las mujeres de origen extranjero. Cuando una musulmana lleva a Tribunales a su marido por violencia doméstica, arriesga mucho, cuánto exactamente lo entiende el juez cuando pide un informe a un experto de la cultura en cuestión.
“Hace algunos años representé a una musulmana que había nacido en Gran Bretaña y que quería separarse de su marido paquistaní. Él se negaba al divorcio y el proceso fue largo. El juez no le permitió la palabra a la mujer cuando quiso declarar que tenía miedo a su ex marido y pedía que se le prohibiera visitar a los hijos. El juez se negó y me obligó a poner a disposición la dirección de la mujer. Al día siguiente, el ex marido fue a la casa y mató a la familia entera”.
Bildunterschrift: Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift: Manifestación a favor de los derechos de la mujer en Turquía, abril 2006Diana Nammi, inglesa de origen curdo iraquí, ha elaborado una larga lista de propuestas para el Consejo de Europa. Desde hace casi una década dirige una asociación que lucha contra este tipo de violencia en aras de la defensa del honor. La activista exige que se constituya un grupo de trabajo internacional, se lance una campaña de información y, concretamente, se ayude a las víctimas. “En toda Europa necesitamos albergues seguros para niñas y mujeres que buscan protegerse de su propia familia. Exhorto a las entidades locales a que pongan a disposición casas con este propósito”. Programas que les presten apoyo físico y moral, a corto y mediano plazo, las víctimas y que protejan a los profesionales que trabajan en ese campo forman parte de su propuesta ante el Consejo Europeo. Además, en su opinión, el miedo a ser víctima debería ser motivo de asilo.
¿Derechos humanos más allá de la cultura?
John Austin, relator del Consejo de Europa para este tema, escucha los casos con el fin de para elaborar una propuesta común para que los 47 países miembros actúen mancomunadamente en contra de los asesinatos en aras de la supuesta defensa del honor. “Da igual si este campo roza la religión, la tradición o la cultura, se trata de defender los derechos humanos”, resume Austin.
Siempre me ha intrigado el porqué de las religiones. A pesar de las numerosas interpretaciones que, desde diversas ciencias, se hace sobre el fenómeno religioso, la verdad es que no hay un consenso científico sobre este asunto. Probablemente nunca se alcance. En este tema, como en otros muchos que explora la ciencia, existe todo un abanico de creencias preestablecidas y prejuicios declarados.
Desde una perspectiva antropológica quizá podamos realizar un acercamiento a la religión que sirva como modelo para entender la conducta religiosa.
Habría que partir, en primer lugar, del contexto sociocultural. Así, podemos hacernos religiosos mediante determinadas experiencias autobiográficas. Nadie viene al mundo como un ser religioso, sino que la inquietud religiosa (o su ausencia) empieza a desarrollarse en un entorno, de forma paralela al resto de inquietudes y opiniones del mundo. Del entorno en el que crecemos tomamos todo tipo de conceptos, formas de expresión y reglas.
En segundo lugar podríamos hablar de una adhesión a determinado credo religioso. Sin esta identificación difícilmente puede haber religiosidad. Estaríamos ante una espiritualidad difusa pero muy difícil de valorar dado el componente subjetivo de la misma.
En tercer lugar tenemos el componente biológico. La neurociencia está descubriendo toda una serie de mecanismos neurales que participan en la experiencia religiosa. Para algunos científicos, aquí radica el quid de la cuestión. Se habla incluso de neuroteología, como subdisciplina neurocientífica que intenta establecer los correlatos neuronales de la experiencia religiosa.
En cualquier caso es posible que el componente religioso sea útil para mantener un equilibrio entre las emociones y la experiencia. De alguna manera hemos de integrar en nuestra cosmovisión lo desconocido y lo que trasciende los propios sentidos. Quizá la religiosidad sea algo parecido a una superestructura que regula los procesos cognitivos superiores.
En los últimos años, con la universalización de internet, están apareciendo iniciativas que tratan de poner a disposición de todos los interesados, herramientas para ampliar nuestros conocimientos y contribuir, en la medida de cada uno, al enriquecimiento cultural. En su día Wikipedia constituyó toda una revolución en este sentido.
Con una filosofía similar se ha puesto en marcha la gran enciclopedia virtual sobre la biodiversidad planetaria. Esta obra pretende catalogar todos los organismos vivos del planeta, incluso virus, recopilando en el escaso año que lleva en funcionamiento, referencias de un millón de especies. De ellas, treinta mil cuentan con información detallada disponible para los usuarios.
Este ambicioso proyecto fue lanzado en la primavera de 2007 por institutos de investigación de todo el mundo. El objetivo es documentar toda la biodiversidad planetaria para el año 2017. Las fichas de especies incluyen textos descriptivos, estado de amenaza según la Lista Roja de la UICN, galerías fotográfica y de vídeo, cartografía, referencias bibliográficas y todo tipo de recursos y herramientas. Las clasificaciones taxonómicas que remiten a cada especie son de gran utilidad.
El día 08 de Junio Televisión Española emite por su segunda cadena a las 12 de la noche, un documental sobre el guarda de honor del Refugio de Rapaces de Montejo, D. Hoticiano Hernando Iglesias. Este espacio natural, hoy convertido en Parque Natural por la Junta de Castilla y León, está atravesando una serie de dificultades de conservación que hacen peligrar la tarea emprendida hace más de tres décadas. Por este motivo, hemos emprendido diversas acciones de denuncia, tanto en los medios de comunicación como en los estamentos públicos: Defensor del Pueblo y Procurador del Común de Castilla y León.
Se puede obtener más información sobre el Refugio en la web de Naturalicante.
Añadimos un artículo del Dr. Fidel José Fernández y Fernández-Arroyo, sobre la historia de este importante enclave de la naturaleza española.
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El 13 de enero se cumplieron 33 años de la inauguración del Refugio de Rapaces de Montejo, y del Refugio limítrofe del embalse de Linares, administrados respectivamente por WWF/Adena y por la Confederación Hidrográfica del Duero, en las hoces del Riaza y su entorno (términos de Montejo y de Maderuelo). Otra parte de las hoces corresponde al término de Valdevacas. Y todo el paraje forma parte de una amplia zona natural del nordeste de Segovia, sur de Burgos y suroeste de Soria; que, como escribió Daniel Magnenat, “es completamente excepcional, de valor internacional”.
Ya vamos quedando muy pocos, de los naturalistas que vivimos la gestación del Refugio. Y que podemos dar fe de la ilusión que lo hizo posible, junto con la enorme generosidad por parte de muchas personas y entidades (desde habitantes de los pueblos, hasta la Diputación de Segovia; desde los Ayuntamientos, hasta el grupo de empresas Pascual; y un larguísimo etcétera). Sin esa generosidad, unida a la belleza de sus paisajes repletos de vida, no podría entenderse el especial encanto del Refugio, el motivo por el que tantas personas (de dentro y de fuera de España) le han dedicado tantos esfuerzos, sin buscar ninguna recompensa material. Esa entrega por completo desinteresada no sólo produjo un seguimiento de la fauna extraordinariamente riguroso y prolongado (en algunos aspectos, seguramente como en muy pocos espacios naturales en el mundo). También permitió mantener el Refugio, lo que resultó mucho más difícil todavía que crearlo, pues los problemas parecían a veces insalvables. Los que hemos vivido su historia increíble sabemos que ha sido real, aunque ahora intenten borrarla algunos de los que más agradecidos deberían estar.
El último año, 2007, ha sido especialmente triste para el Refugio, en muchos aspectos. Y no me refiero sólo a los envenenamientos habidos en sus proximidades (uno de los cuales fue el más grave de su historia), ni a la reducción de sus poblaciones de rapaces, ni a lo desastrosa que resultó la temporada de cría (con los resultados más bajos de los quince últimos años, e incluso de los 33 últimos años en el caso del alimoche), ni a lo agresivas que han resultado algunas actuaciones realizadas en el Parque Natural, ni al fracaso casi total en los nidos de las peñas cuya parte superior es frecuentada por visitantes. Tampoco aludo únicamente al desprecio (que ha llegado a ser una auténtica burla) del que hemos sido objeto, por parte de ciertos cargos u organismos oficiales (no todos, desde luego) que deberían velar por la conservación, los naturalistas del Fondo, que llevamos mucho tiempo procurando estudiar y defender esas tierras; así como otras personas que se han atrevido a oponerse a ciertos planes de la actual dirección del Parque Natural, y a pesar del respaldo del Defensor del Pueblo a nuestra postura.
El año también ha sido triste por otros motivos. Destaca la muerte, no por anunciada menos dolorosa, del extraordinario naturalista suizo Daniel Magnenat, el único ornitólogo (de más de un millar que han realizado estudios en el Refugio, y según la información que conocemos) que consiguió descubrir en esas tierras nidos de aves tan escasas o tan esquivas como la curruca tomillera, la alondra de Dupont, el pico menor, el escribano hortelano, el arrendajo, etcétera. Fue también el primero que localizó en el Refugio nidos ocupados de otras especies, desde el águila culebrera hasta el alcaudón real; y el único que registró allí aves tan raras en Castilla y León como la terrera marismeña o la garcilla cangrejera. Las magníficas fotografías que Daniel obtuvo siguen siendo, para la mayor parte de los vertebrados salvajes (e incluso para no pocos invertebrados), las mejores que hemos conocido en la comarca durante 33 años, a pesar de que en el Refugio han trabajado varios de los principales fotógrafos de naturaleza de diferentes países.
Casi todos los años, ese hombre bueno, que había estudiado los animales salvajes en otros muchos lugares del mundo (llegó a observar 1.546 especies de aves, entre Europa, Asia, África y América), pasaba semanas enteras en aquellos páramos castellanos que tanto amaba, estudiando y defendiendo la fauna con paciencia y entrega sorprendentes, a pesar de las inclemencias del tiempo y de su mala salud. No recibía nada a cambio, realizó además donaciones económicas para el Refugio, y tuvo incluso la increíble generosidad de enviar copia de sus rigurosos informes (o de sus fotos en la zona) a todas aquellas personas o entidades que los pidieron. Algunas de sus fotos han sido portada de revistas especializadas nacionales o internacionales; y otros trabajos suyos han figurado en diferentes libros, monografías o congresos científicos.
En Suiza, Daniel ha sido objeto de un reciente homenaje, de la sociedad ornitológica. Nosotros le hicimos otro en Montejo y en Aranda de Duero, aún en vida; y dedicamos en 2007 el último censo de otoño, así como la última Hoja Informativa sobre el Refugio (Nº 31, de 314 páginas), a Daniel Magnenat y a David Gómez. Además, les dedicamos a ambos, así como a los magníficos guardas de WWF/Adena en el Refugio (Jesús Hernando y su padre Hoticiano, actual guarda de Honor), las III Jornadas sobre Buitres, curso de verano de la UNED celebrado en Plasencia (Cáceres), con participación de varios de los principales expertos de distintos países; y cuyas conclusiones, aprobadas por unanimidad, han tenido amplia resonancia, lo que sin duda refleja la preocupación general que existe por estas aves.
Por cierto, es justo agradecer el bonito gesto espontáneo que tuvo la Vicedecana de Ciencias Ambientales, enviando a los citados guardas unas cartas oficiales de agradecimiento por su larga y abnegada labor, que además resulta de especial importancia en la situación actual de los buitres. Destacamos asimismo la colaboración de la Asociación Cultural y del Ayuntamiento de Montejo, que cedieron amablemente sus instalaciones para el censo de otoño.
También debemos seguir agradeciendo el trabajo desinteresado y la ayuda generosa de cientos de naturalistas. Sus datos e investigaciones permitieron, en 2007, confirmar por fin la presencia en la zona de especies tan interesantes como el extraño murciélago rabudo (gracias a José Luis Armendáriz y Alberto Fernández), o incluso registrar alguna nueva como el migrador fumarel cariblanco (observado por Javier Vitores, Consuelo Bellella y Xavier Parra).
En este sentido, el Refugio sigue pareciendo un filón inagotable, a pesar de todo el trabajo hecho allí; y reflejado ya en 43 congresos científicos (17 de ellos internacionales), 699 trabajos o informes naturalistas (sin contar los relativos a los censos, que son muchos más), cuatro tesis doctorales y distintos proyectos fin de carrera, docenas de miles de páginas de apuntes o de fotografías, 20 premios, 237 charlas o conferencias, 17 títulos o figuras de protección, 181 programas de televisión y 421 de radio, y 2.985 publicaciones de todo tipo (incluyendo varias de las principales revistas científicas o divulgativas del mundo, sobre estos temas).
Precisamente una de estas publicaciones, el espléndido libro “Uñas de cristal” sobre las rapaces españolas, apareció en 2007, como la obra póstuma del inolvidable David Gómez, con más de 90 colaboradores. Contiene más de ocho páginas dedicadas al Refugio de Montejo, donde se relatan algunas de las tremendas luchas a las que debe su supervivencia; y se resalta “el enorme sacrificio realizado, por muchísimas personas de variada procedencia, para que pueda seguir existiendo”. Ya en 1980, Damián Arguch escribió que “el fin del Refugio no ocurrirá así como así, mientras quede gente enamorada de él”. Veinticinco años después, el mismo ornitólogo destacó que el Refugio ha sido “unaescuela de ilusión”.
En uno de sus libros, el Dr. Valverde afirmó que Doñana “ha dejado ya una huella tan profunda que parece imborrable”. Salvando las grandes distancias, en algunos aspectos quizás no resulte exagerado decir algo parecido del Refugio de Rapaces; que ha aportado, como escribió Borja Heredia, “una valiosísima información para la conservación y gestión de otros enclaves análogos en todo el mundo”.
Y sigue teniendo una profunda influencia, como muestra todo el apoyo que hemos recibido, en nuestra lucha contra la proyectada “senda larga”, por parte de reconocidos ornitólogos (incluyendo todos los participantes en las mencionadas Jornadas sobre Buitres, y muchos otros) y de variadas asociaciones (desde el Fondo Amigos del Buitre en Aragón, hasta Ecologistas en Acción de Extremadura; desde la Coordinadora Ornitológica de Asturias, hasta la Federación Andaluza de Asociaciones para la Defensa de la Naturaleza; desde la Sociedad para la Conservación de los Vertebrados, hasta el Grupo Espliego de la Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono; desde ÁNDALUS, hasta GREFA; y desde el Fondo para la Protección de los Animales Salvajes, hasta el Grupo Europeo del Buitre Leonado, sin olvidar el grupo local AFFA; y bastantes más).
El Refugio (y su entorno) no sólo alberga la mayor colonia de buitres que se conoce (y la más estudiada). También ha aglutinado a muchas personas que trabajan sinceramente por defender la naturaleza salvaje, que se enfrenta a graves amenazas (a veces, paradójicamente, en nombre de la conservación); pero que debe mantener su equilibrio, su fuerza, y su profunda belleza.
Dr. Fidel José Fernández y Fernández-Arroyo
Presidente del Fondo para el Refugio de las Hoces del Riaza
En el presente blog se recogen comentarios, artículos y recursos sobre antropología médica, epidemiología y neurociencia, ciencias cultivadas por su autor, junto con otros intereses culturales.
Muchas gracias por su visita.
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