ANTHROPOS

Espacio pluricultural de cooperación en salud pública y sociedad

El próximo mes de septiembre se pondrá en funcionamiento una iniciativa internacional promovida por profesionales de la salud, la educación, la lingüística y la antropología, dirigida a proporcionar una plataforma de cooperación en las áreas citadas. Inicialmente ofreceremos un curso sobre epidemiología compleja. La idea es crear una red de aprendizaje, innovación e investigación. Iremos proporcionando información en este blog y en mi página personal. Invitamos a colaborar a aquellas personas que puedan ofrecer sus conocimientos de forma desinteresada para la promoción de la ciencia y la cultura.

Junio 17, 2008 Publicado por J. L. Nava | Educación, Previsiones | , , , , , , , | No hay comentarios

Hoces del Riaza. Un parque natural en peligro

El día 08 de Junio Televisión Española emite por su segunda cadena a las 12 de la noche, un documental sobre el guarda de honor del Refugio de Rapaces de Montejo, D. Hoticiano Hernando Iglesias. Este espacio natural, hoy convertido en Parque Natural por la Junta de Castilla y León, está atravesando una serie de dificultades de conservación que hacen peligrar la tarea emprendida hace más de tres décadas. Por este motivo, hemos emprendido diversas acciones de denuncia, tanto en los medios de comunicación como en los estamentos públicos: Defensor del Pueblo y Procurador del Común de Castilla y León.

Se puede obtener más información sobre el Refugio en la web de Naturalicante.

Añadimos un artículo del Dr. Fidel José Fernández y Fernández-Arroyo, sobre la historia de este importante enclave de la naturaleza española.

……………….

El 13 de enero se cumplieron 33 años de la inauguración del Refugio de Rapaces de Montejo, y del Refugio limítrofe del embalse de Linares, administrados respectivamente por WWF/Adena y por la Confederación Hidrográfica del Duero, en las hoces del Riaza y su entorno (términos de Montejo y de Maderuelo). Otra parte de las hoces corresponde al término de Valdevacas. Y todo el paraje forma parte de una amplia zona natural del nordeste de Segovia, sur de Burgos y suroeste de Soria; que, como escribió Daniel Magnenat, “es completamente excepcional, de valor internacional”.

Ya vamos quedando muy pocos, de los naturalistas que vivimos la gestación del Refugio. Y que podemos dar fe de la ilusión que lo hizo posible, junto con la enorme generosidad por parte de muchas personas y entidades (desde habitantes de los pueblos, hasta la Diputación de Segovia; desde los Ayuntamientos, hasta el grupo de empresas Pascual; y un larguísimo etcétera). Sin esa generosidad, unida a la belleza de sus paisajes repletos de vida, no podría entenderse el especial encanto del Refugio, el motivo por el que tantas personas (de dentro y de fuera de España) le han dedicado tantos esfuerzos, sin buscar ninguna recompensa material. Esa entrega por completo desinteresada no sólo produjo un seguimiento de la fauna extraordinariamente riguroso y prolongado (en algunos aspectos, seguramente como en muy pocos espacios naturales en el mundo). También permitió mantener el Refugio, lo que resultó mucho más difícil todavía que crearlo, pues los problemas parecían a veces insalvables. Los que hemos vivido su historia increíble sabemos que ha sido real, aunque ahora intenten borrarla algunos de los que más agradecidos deberían estar.

El último año, 2007, ha sido especialmente triste para el Refugio, en muchos aspectos. Y no me refiero sólo a los envenenamientos habidos en sus proximidades (uno de los cuales fue el más grave de su historia), ni a la reducción de sus poblaciones de rapaces, ni a lo desastrosa que resultó la temporada de cría (con los resultados más bajos de los quince últimos años, e incluso de los 33 últimos años en el caso del alimoche), ni a lo agresivas que han resultado algunas actuaciones realizadas en el Parque Natural, ni al fracaso casi total en los nidos de las peñas cuya parte superior es frecuentada por visitantes. Tampoco aludo únicamente al desprecio (que ha llegado a ser una auténtica burla) del que hemos sido objeto, por parte de ciertos cargos u organismos oficiales (no todos, desde luego) que deberían velar por la conservación, los naturalistas del Fondo, que llevamos mucho tiempo procurando estudiar y defender esas tierras; así como otras personas que se han atrevido a oponerse a ciertos planes de la actual dirección del Parque Natural, y a pesar del respaldo del Defensor del Pueblo a nuestra postura.

El año también ha sido triste por otros motivos. Destaca la muerte, no por anunciada menos dolorosa, del extraordinario naturalista suizo Daniel Magnenat, el único ornitólogo (de más de un millar que han realizado estudios en el Refugio, y según la información que conocemos) que consiguió descubrir en esas tierras nidos de aves tan escasas o tan esquivas como la curruca tomillera, la alondra de Dupont, el pico menor, el escribano hortelano, el arrendajo, etcétera. Fue también el primero que localizó en el Refugio nidos ocupados de otras especies, desde el águila culebrera hasta el alcaudón real; y el único que registró allí aves tan raras en Castilla y León como la terrera marismeña o la garcilla cangrejera. Las magníficas fotografías que Daniel obtuvo siguen siendo, para la mayor parte de los vertebrados salvajes (e incluso para no pocos invertebrados), las mejores que hemos conocido en la comarca durante 33 años, a pesar de que en el Refugio han trabajado varios de los principales fotógrafos de naturaleza de diferentes países.

Casi todos los años, ese hombre bueno, que había estudiado los animales salvajes en otros muchos lugares del mundo (llegó a observar 1.546 especies de aves, entre Europa, Asia, África y América), pasaba semanas enteras en aquellos páramos castellanos que tanto amaba, estudiando y defendiendo la fauna con paciencia y entrega sorprendentes, a pesar de las inclemencias del tiempo y de su mala salud. No recibía nada a cambio, realizó además donaciones económicas para el Refugio, y tuvo incluso la increíble generosidad de enviar copia de sus rigurosos informes (o de sus fotos en la zona) a todas aquellas personas o entidades que los pidieron. Algunas de sus fotos han sido portada de revistas especializadas nacionales o internacionales; y otros trabajos suyos han figurado en diferentes libros, monografías o congresos científicos.

En Suiza, Daniel ha sido objeto de un reciente homenaje, de la sociedad ornitológica. Nosotros le hicimos otro en Montejo y en Aranda de Duero, aún en vida; y dedicamos en 2007 el último censo de otoño, así como la última Hoja Informativa sobre el Refugio (Nº 31, de 314 páginas), a Daniel Magnenat y a David Gómez. Además, les dedicamos a ambos, así como a los magníficos guardas de WWF/Adena en el Refugio (Jesús Hernando y su padre Hoticiano, actual guarda de Honor), las III Jornadas sobre Buitres, curso de verano de la UNED celebrado en Plasencia (Cáceres), con participación de varios de los principales expertos de distintos países; y cuyas conclusiones, aprobadas por unanimidad, han tenido amplia resonancia, lo que sin duda refleja la preocupación general que existe por estas aves.

Por cierto, es justo agradecer el bonito gesto espontáneo que tuvo la Vicedecana de Ciencias Ambientales, enviando a los citados guardas unas cartas oficiales de agradecimiento por su larga y abnegada labor, que además resulta de especial importancia en la situación actual de los buitres. Destacamos asimismo la colaboración de la Asociación Cultural y del Ayuntamiento de Montejo, que cedieron amablemente sus instalaciones para el censo de otoño.
También debemos seguir agradeciendo el trabajo desinteresado y la ayuda generosa de cientos de naturalistas. Sus datos e investigaciones permitieron, en 2007, confirmar por fin la presencia en la zona de especies tan interesantes como el extraño murciélago rabudo (gracias a José Luis Armendáriz y Alberto Fernández), o incluso registrar alguna nueva como el migrador fumarel cariblanco (observado por Javier Vitores, Consuelo Bellella y Xavier Parra).

En este sentido, el Refugio sigue pareciendo un filón inagotable, a pesar de todo el trabajo hecho allí; y reflejado ya en 43 congresos científicos (17 de ellos internacionales), 699 trabajos o informes naturalistas (sin contar los relativos a los censos, que son muchos más), cuatro tesis doctorales y distintos proyectos fin de carrera, docenas de miles de páginas de apuntes o de fotografías, 20 premios, 237 charlas o conferencias, 17 títulos o figuras de protección, 181 programas de televisión y 421 de radio, y 2.985 publicaciones de todo tipo (incluyendo varias de las principales revistas científicas o divulgativas del mundo, sobre estos temas).
Precisamente una de estas publicaciones, el espléndido libro “Uñas de cristal” sobre las rapaces españolas, apareció en 2007, como la obra póstuma del inolvidable David Gómez, con más de 90 colaboradores. Contiene más de ocho páginas dedicadas al Refugio de Montejo, donde se relatan algunas de las tremendas luchas a las que debe su supervivencia; y se resalta “el enorme sacrificio realizado, por muchísimas personas de variada procedencia, para que pueda seguir existiendo”. Ya en 1980, Damián Arguch escribió que “el fin del Refugio no ocurrirá así como así, mientras quede gente enamorada de él”. Veinticinco años después, el mismo ornitólogo destacó que el Refugio ha sido “una escuela de ilusión”.
En uno de sus libros, el Dr. Valverde afirmó que Doñana “ha dejado ya una huella tan profunda que parece imborrable”. Salvando las grandes distancias, en algunos aspectos quizás no resulte exagerado decir algo parecido del Refugio de Rapaces; que ha aportado, como escribió Borja Heredia, “una valiosísima información para la conservación y gestión de otros enclaves análogos en todo el mundo”.

Y sigue teniendo una profunda influencia, como muestra todo el apoyo que hemos recibido, en nuestra lucha contra la proyectada “senda larga”, por parte de reconocidos ornitólogos (incluyendo todos los participantes en las mencionadas Jornadas sobre Buitres, y muchos otros) y de variadas asociaciones (desde el Fondo Amigos del Buitre en Aragón, hasta Ecologistas en Acción de Extremadura; desde la Coordinadora Ornitológica de Asturias, hasta la Federación Andaluza de Asociaciones para la Defensa de la Naturaleza; desde la Sociedad para la Conservación de los Vertebrados, hasta el Grupo Espliego de la Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono; desde ÁNDALUS, hasta GREFA; y desde el Fondo para la Protección de los Animales Salvajes, hasta el Grupo Europeo del Buitre Leonado, sin olvidar el grupo local AFFA; y bastantes más).

El Refugio (y su entorno) no sólo alberga la mayor colonia de buitres que se conoce (y la más estudiada). También ha aglutinado a muchas personas que trabajan sinceramente por defender la naturaleza salvaje, que se enfrenta a graves amenazas (a veces, paradójicamente, en nombre de la conservación); pero que debe mantener su equilibrio, su fuerza, y su profunda belleza.

Dr. Fidel José Fernández y Fernández-Arroyo

Presidente del Fondo para el Refugio de las Hoces del Riaza

Junio 7, 2008 Publicado por J. L. Nava | Al tiempo de mi camino, Previsiones | , , , , , , , , , , | 1 comentario

La comunicación del futuro.

La evolución de internet y de las tecnologías plantean un escenario para el futuro donde las publicaciones de papel, los derechos de autor y la inmediatez de las comunicaciones renovarán el concepto de “transmisión cultural”.
No es ajeno a esta realidad la creación artística y literaria.
Ya hay fecha para la desaparición de los periódicos de papel: año 2.014
Los libros en formato clásico, con los soportes en papel electrónico y lectores como el de Amazon, también desaparecerán, quedando la edición en papel para ediciones facsímiles de gran calidad, dirigidas a coleccionistas.
Esta nueva revolución traerá consecuencias que sólo ahora empezamos a prever. Pero sobre el futuro no hay nada cierto. La incertidumbre puede hacer trizas cualquier previsión.

Febrero 3, 2008 Publicado por J. L. Nava | Previsiones | , , , , , , | 2 comentarios