ANTHROPOS

Enciclopedia virtual sobre biodiversidad

En los últimos años, con la universalización de internet, están apareciendo iniciativas que tratan de poner a disposición de todos los interesados, herramientas para ampliar nuestros conocimientos y contribuir, en la medida de cada uno, al enriquecimiento cultural. En su día Wikipedia constituyó toda una revolución en este sentido.

Con una filosofía similar se ha puesto en marcha la gran enciclopedia virtual sobre la biodiversidad planetaria. Esta obra pretende catalogar todos los organismos vivos del planeta, incluso virus, recopilando en el escaso año que lleva en funcionamiento, referencias de un millón de especies. De ellas, treinta mil cuentan con información detallada disponible para los usuarios.

Este ambicioso proyecto fue lanzado en la primavera de 2007 por institutos de investigación de todo el mundo. El objetivo es documentar toda la biodiversidad planetaria para el año 2017. Las fichas de especies incluyen textos descriptivos, estado de amenaza según la Lista Roja de la UICN, galerías fotográfica y de vídeo, cartografía, referencias bibliográficas y todo tipo de recursos y herramientas. Las clasificaciones taxonómicas que remiten a cada especie son de gran utilidad.

Junio 9, 2008 Publicado por J. L. Nava | Al tiempo de mi camino | , , , , , , , , | No hay comentarios

Hoces del Riaza. Un parque natural en peligro

El día 08 de Junio Televisión Española emite por su segunda cadena a las 12 de la noche, un documental sobre el guarda de honor del Refugio de Rapaces de Montejo, D. Hoticiano Hernando Iglesias. Este espacio natural, hoy convertido en Parque Natural por la Junta de Castilla y León, está atravesando una serie de dificultades de conservación que hacen peligrar la tarea emprendida hace más de tres décadas. Por este motivo, hemos emprendido diversas acciones de denuncia, tanto en los medios de comunicación como en los estamentos públicos: Defensor del Pueblo y Procurador del Común de Castilla y León.

Se puede obtener más información sobre el Refugio en la web de Naturalicante.

Añadimos un artículo del Dr. Fidel José Fernández y Fernández-Arroyo, sobre la historia de este importante enclave de la naturaleza española.

……………….

El 13 de enero se cumplieron 33 años de la inauguración del Refugio de Rapaces de Montejo, y del Refugio limítrofe del embalse de Linares, administrados respectivamente por WWF/Adena y por la Confederación Hidrográfica del Duero, en las hoces del Riaza y su entorno (términos de Montejo y de Maderuelo). Otra parte de las hoces corresponde al término de Valdevacas. Y todo el paraje forma parte de una amplia zona natural del nordeste de Segovia, sur de Burgos y suroeste de Soria; que, como escribió Daniel Magnenat, “es completamente excepcional, de valor internacional”.

Ya vamos quedando muy pocos, de los naturalistas que vivimos la gestación del Refugio. Y que podemos dar fe de la ilusión que lo hizo posible, junto con la enorme generosidad por parte de muchas personas y entidades (desde habitantes de los pueblos, hasta la Diputación de Segovia; desde los Ayuntamientos, hasta el grupo de empresas Pascual; y un larguísimo etcétera). Sin esa generosidad, unida a la belleza de sus paisajes repletos de vida, no podría entenderse el especial encanto del Refugio, el motivo por el que tantas personas (de dentro y de fuera de España) le han dedicado tantos esfuerzos, sin buscar ninguna recompensa material. Esa entrega por completo desinteresada no sólo produjo un seguimiento de la fauna extraordinariamente riguroso y prolongado (en algunos aspectos, seguramente como en muy pocos espacios naturales en el mundo). También permitió mantener el Refugio, lo que resultó mucho más difícil todavía que crearlo, pues los problemas parecían a veces insalvables. Los que hemos vivido su historia increíble sabemos que ha sido real, aunque ahora intenten borrarla algunos de los que más agradecidos deberían estar.

El último año, 2007, ha sido especialmente triste para el Refugio, en muchos aspectos. Y no me refiero sólo a los envenenamientos habidos en sus proximidades (uno de los cuales fue el más grave de su historia), ni a la reducción de sus poblaciones de rapaces, ni a lo desastrosa que resultó la temporada de cría (con los resultados más bajos de los quince últimos años, e incluso de los 33 últimos años en el caso del alimoche), ni a lo agresivas que han resultado algunas actuaciones realizadas en el Parque Natural, ni al fracaso casi total en los nidos de las peñas cuya parte superior es frecuentada por visitantes. Tampoco aludo únicamente al desprecio (que ha llegado a ser una auténtica burla) del que hemos sido objeto, por parte de ciertos cargos u organismos oficiales (no todos, desde luego) que deberían velar por la conservación, los naturalistas del Fondo, que llevamos mucho tiempo procurando estudiar y defender esas tierras; así como otras personas que se han atrevido a oponerse a ciertos planes de la actual dirección del Parque Natural, y a pesar del respaldo del Defensor del Pueblo a nuestra postura.

El año también ha sido triste por otros motivos. Destaca la muerte, no por anunciada menos dolorosa, del extraordinario naturalista suizo Daniel Magnenat, el único ornitólogo (de más de un millar que han realizado estudios en el Refugio, y según la información que conocemos) que consiguió descubrir en esas tierras nidos de aves tan escasas o tan esquivas como la curruca tomillera, la alondra de Dupont, el pico menor, el escribano hortelano, el arrendajo, etcétera. Fue también el primero que localizó en el Refugio nidos ocupados de otras especies, desde el águila culebrera hasta el alcaudón real; y el único que registró allí aves tan raras en Castilla y León como la terrera marismeña o la garcilla cangrejera. Las magníficas fotografías que Daniel obtuvo siguen siendo, para la mayor parte de los vertebrados salvajes (e incluso para no pocos invertebrados), las mejores que hemos conocido en la comarca durante 33 años, a pesar de que en el Refugio han trabajado varios de los principales fotógrafos de naturaleza de diferentes países.

Casi todos los años, ese hombre bueno, que había estudiado los animales salvajes en otros muchos lugares del mundo (llegó a observar 1.546 especies de aves, entre Europa, Asia, África y América), pasaba semanas enteras en aquellos páramos castellanos que tanto amaba, estudiando y defendiendo la fauna con paciencia y entrega sorprendentes, a pesar de las inclemencias del tiempo y de su mala salud. No recibía nada a cambio, realizó además donaciones económicas para el Refugio, y tuvo incluso la increíble generosidad de enviar copia de sus rigurosos informes (o de sus fotos en la zona) a todas aquellas personas o entidades que los pidieron. Algunas de sus fotos han sido portada de revistas especializadas nacionales o internacionales; y otros trabajos suyos han figurado en diferentes libros, monografías o congresos científicos.

En Suiza, Daniel ha sido objeto de un reciente homenaje, de la sociedad ornitológica. Nosotros le hicimos otro en Montejo y en Aranda de Duero, aún en vida; y dedicamos en 2007 el último censo de otoño, así como la última Hoja Informativa sobre el Refugio (Nº 31, de 314 páginas), a Daniel Magnenat y a David Gómez. Además, les dedicamos a ambos, así como a los magníficos guardas de WWF/Adena en el Refugio (Jesús Hernando y su padre Hoticiano, actual guarda de Honor), las III Jornadas sobre Buitres, curso de verano de la UNED celebrado en Plasencia (Cáceres), con participación de varios de los principales expertos de distintos países; y cuyas conclusiones, aprobadas por unanimidad, han tenido amplia resonancia, lo que sin duda refleja la preocupación general que existe por estas aves.

Por cierto, es justo agradecer el bonito gesto espontáneo que tuvo la Vicedecana de Ciencias Ambientales, enviando a los citados guardas unas cartas oficiales de agradecimiento por su larga y abnegada labor, que además resulta de especial importancia en la situación actual de los buitres. Destacamos asimismo la colaboración de la Asociación Cultural y del Ayuntamiento de Montejo, que cedieron amablemente sus instalaciones para el censo de otoño.
También debemos seguir agradeciendo el trabajo desinteresado y la ayuda generosa de cientos de naturalistas. Sus datos e investigaciones permitieron, en 2007, confirmar por fin la presencia en la zona de especies tan interesantes como el extraño murciélago rabudo (gracias a José Luis Armendáriz y Alberto Fernández), o incluso registrar alguna nueva como el migrador fumarel cariblanco (observado por Javier Vitores, Consuelo Bellella y Xavier Parra).

En este sentido, el Refugio sigue pareciendo un filón inagotable, a pesar de todo el trabajo hecho allí; y reflejado ya en 43 congresos científicos (17 de ellos internacionales), 699 trabajos o informes naturalistas (sin contar los relativos a los censos, que son muchos más), cuatro tesis doctorales y distintos proyectos fin de carrera, docenas de miles de páginas de apuntes o de fotografías, 20 premios, 237 charlas o conferencias, 17 títulos o figuras de protección, 181 programas de televisión y 421 de radio, y 2.985 publicaciones de todo tipo (incluyendo varias de las principales revistas científicas o divulgativas del mundo, sobre estos temas).
Precisamente una de estas publicaciones, el espléndido libro “Uñas de cristal” sobre las rapaces españolas, apareció en 2007, como la obra póstuma del inolvidable David Gómez, con más de 90 colaboradores. Contiene más de ocho páginas dedicadas al Refugio de Montejo, donde se relatan algunas de las tremendas luchas a las que debe su supervivencia; y se resalta “el enorme sacrificio realizado, por muchísimas personas de variada procedencia, para que pueda seguir existiendo”. Ya en 1980, Damián Arguch escribió que “el fin del Refugio no ocurrirá así como así, mientras quede gente enamorada de él”. Veinticinco años después, el mismo ornitólogo destacó que el Refugio ha sido “una escuela de ilusión”.
En uno de sus libros, el Dr. Valverde afirmó que Doñana “ha dejado ya una huella tan profunda que parece imborrable”. Salvando las grandes distancias, en algunos aspectos quizás no resulte exagerado decir algo parecido del Refugio de Rapaces; que ha aportado, como escribió Borja Heredia, “una valiosísima información para la conservación y gestión de otros enclaves análogos en todo el mundo”.

Y sigue teniendo una profunda influencia, como muestra todo el apoyo que hemos recibido, en nuestra lucha contra la proyectada “senda larga”, por parte de reconocidos ornitólogos (incluyendo todos los participantes en las mencionadas Jornadas sobre Buitres, y muchos otros) y de variadas asociaciones (desde el Fondo Amigos del Buitre en Aragón, hasta Ecologistas en Acción de Extremadura; desde la Coordinadora Ornitológica de Asturias, hasta la Federación Andaluza de Asociaciones para la Defensa de la Naturaleza; desde la Sociedad para la Conservación de los Vertebrados, hasta el Grupo Espliego de la Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono; desde ÁNDALUS, hasta GREFA; y desde el Fondo para la Protección de los Animales Salvajes, hasta el Grupo Europeo del Buitre Leonado, sin olvidar el grupo local AFFA; y bastantes más).

El Refugio (y su entorno) no sólo alberga la mayor colonia de buitres que se conoce (y la más estudiada). También ha aglutinado a muchas personas que trabajan sinceramente por defender la naturaleza salvaje, que se enfrenta a graves amenazas (a veces, paradójicamente, en nombre de la conservación); pero que debe mantener su equilibrio, su fuerza, y su profunda belleza.

Dr. Fidel José Fernández y Fernández-Arroyo

Presidente del Fondo para el Refugio de las Hoces del Riaza

Junio 7, 2008 Publicado por J. L. Nava | Al tiempo de mi camino, Previsiones | , , , , , , , , , , | 1 comentario

Batuecas: mito y vida

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Acostumbro pasear con frecuencia por el Valle de las Batuecas (surde la provincia de Salamanca y norte de Cáceres), por la paz que se respira todavía allí, y porque es el lugar ideal para cualquier apasionado por la antropología: en Batuecas se une la historia primitiva con los mitos ancestrales de valle, además del hermoso paisaje, aún conservado en todo su esplendor. Es, en definitiva, uno de esos sitios donde cualquier persona con interés por el medio ambiente,la historia y la cultura, puede explorar con la seguridad de no quedar defraudado.

Las Batuecas son, además, lugar tranquilo donde “desconectar” del bullicioso trajín cotidiano, sitio hasta el que no llegan las señales radioeléctricas de la telefonía celular, con lo que podemos perdernos,si quiera por unas horas, con la certeza de no ser molestados. Se trata, pienso yo, de la posibilidad de relajar nuestra mente y nuestro cuerpo buscando la belleza de la natura y el silencio imposibles de conseguir en las ciudades. Decía un amigo mío que el verdadero lujo del siglo XXI era el silencio, difícil de encontrar, pues bien, éste es uno de esos sitios privilegiado donde hallarlo.

Dicho esto, conviene añadir algunas palabras más sobre las Batuecas,especialmente por el paralelismo que puede encontrarse con noticias sobre el mundo “sobrenatural” que abundan en los medios de comunicación.

Así, en los suplementos dominicales editados por la prensa, como en otro tipo de publicaciones de información general, se recoge con insistencia todo ese conjunto de fenómenos raros, que se han dado en llamar -desde hace bastantes años- “parapsicológicos”. Yo los denomino,como acabo de expresar, “fenómenos raros”, porque aún la ciencia no ha encontrado explicaciones convincentes, y porque en muchas ocasiones setrata de cuestiones mal divulgadas, o simplemente poco estudiadas. La categoría taxonómica para lo parapsicológico es abrumadora por su extensión: desde los avistamientos OVNI, hasta sucesos demoníacos,pasando por todo un conjunto de sucesos tales como telequinesis, viaje astral, desdoblamiento, manchas con caras espectrales, ruidos de ultratumba, y un largo etcétera. Estas creencias se pueden rastrear en el “mito de Batuecas”, con otros nombres, claro está, pero siempre aludiendo a lo “mágico” como espacio indefinido donde el hombre es mera criatura temerosa de un mundo que no ve, pero “siente”, “oye” y “sueña”.

Ni que decir tiene que en el sustrato de este particular mundo de lo”oculto”, en las sociedades modernas, anida un negocio floreciente alimentado por la credulidad del ser humano, aún en este siglo XXI. Pero esto es asunto para otro comentario.

Batuecas, hasta hace unas pocas décadas, formaba parte de una comarca mucho más amplia denominada “Las Hurdes”, conjunto de pueblos y pequeñas aldeas aisladas prácticamente del resto del país, donde sus moradores llevaban una vida independiente, casi anónima, pues sólo a partir del siglo XIX las autoridades nacionales empiezan a preocuparse en cierta manera por la suerte de esas gentes, y no es hasta el advenimiento de la democracia en España, cuando con la creación de las Autonomías, las autoridades regionales dinamizan la comarca, dotándola de nuevas infraestructuras viarias, centros de salud, etcétera.

Es importante tener esto en cuenta, porque en Batuecas - Las Hurdes,igual que en otros pequeños puntos geográficos de la España moderna, se pueden encontrar formas de vida que eran parte de un pasado casi remoto.

Yo mismo he vivido en algunos de esos pueblos durante varios meses, yhe podido constatar este extremo y la presencia viva del mito en muchas de sus gentes.
En el siglo XIX, Madoz (Diccionario geográfico-estadístico-histórico), describe con bastante exactitud el valle:

Las Batuecas están aisladas de todo el terreno que las rodea; no tienen población ninguna, ni parece que allí haya tocado nunca la mano del hombre, si se exceptúan las dependencias del célebre convento de su nombre… Dicho terreno está cortado al sur por una cordillera de montañas, que se elevan repentinamente a considerable altura,ofreciendo en toda su prolongación varios puntos culminantes a manera de obeliscos, que amenazan sepultar cuanto existe a sus pies…

Hablando de la otra unidad biogeográfica -las Hurdes-, el mismo geógrafo Madoz en su diccionario, ya escribía a mediados del siglo XIX:

Esta alquerías se componen de varios grupos informes de casas, y éstas, que más pueden llamarse grutas o pocilgas, se construyen cavando en la tierra todo su recinto interior, para elevar las paredes en el exterior, tanto menos cuando mayor es la profundidad que resulta… En el interior constan estas casas de 2 espacios; en el primero, o sea, en el de la entrada, se coloca el miserable jumento, o 4 ó 6 cabras que algunos tienen; y el segundo se ve lleno la mayor parte de camadas de helechos secos, que sirven para el descanso, quedando un trecho para el fuego.

La descripción que se hace de los habitantes de estas tierras es cruel en ocasiones:

Habitado el país por una raza degenerada e indolente, ni aun se conocen los oficios más necesarios a la vida. Su ocupación se reduce a pedir limosna por las provincias inmediatas, lo mismo los hombres que las mujeres y niños… En sus casas no hay muebles de ninguna clase.Para cama se destina un grueso tronco de un árbol ahuecado y relleno de helechos, en donde duerme la familia entera sin distinción de edades ni sexos… Sus alimentos son tan escasos como nocivos… Hombres y mujeres son de baja estatura y de un aspecto asqueroso y repugnante,aumentando con la palidez y miseria que asoma a sus rostros… La religión es desconocida, el abandono de sus costumbres casi salvajes,la abyección e indolencia que produce su miseria, la escasez de párrocos y la falta absoluta de maestros de primera educación, les hace inmorales en alto grado.

En fin, muchos otros datos podemos encontrar en este y en otros autores de la época, sin duda alguna exagerados, pero que reflejaban una buena parte de la realidad social de estas comarcas.

El Dr. Gregorio Marañón, en su famoso viaje con el rey Alfonso XIII en1.922, recogió datos mucho más precisos para reconstruir la verdadera sociedad de las Hurdes y de las Batuecas: una población con graves carencias sanitarias (enanismo, cretinismo, bocio endémico, etc.),culturales y alimenticias. Por tanto, el Valle, o mejor dicho, los Valles de este enclave ecológico, fueron desde temprana fecha lugar para la leyenda y el mito, que aún perviven en las gentes más ancianas de aquellos pueblos.

Un primer testimonio de estos mitos -por otra parte aún ignoramos la raíz concreta de ellos- proviene del testimonio aportado por Lope de Vega en su comedia “Las Batuecas del Duque de Alba”, donde es muy probable que el genial escritor recogiera leyendas que ya circulaban en las ciudades sobre las Batuecas.

Estos mitos se basan en la creencia en lo demoníaco y mágico, en la presencia de criaturas horribles que se escondían en los densos bosques de encinas, alcornoques, etc., hasta el punto que se pensaba que el mismo demonio intervenía en los asuntos corrientes del hombre. Mitos alimentados por la precaria situación sociocultural del pueblo. Hay leyendas que recogen -inclusive- el rapto o secuestro de bellas mujeres por parte de criaturas abominables, etcétera.

En realidad, una parte importante de estos mitos pueden ser comprobados también en otras culturas más o menos aisladas.

Batuecas y las Hurdes fueron lugar ideal para propagar estas creencias por el aislamiento, como he dicho, y por la extraordinaria configuración geográfica de los valles, presentado profundas cuevas,cárcavas, bosques tupidos imposibles de penetrar, etcétera. No en vano,los valles fueron poblados en el Neolítico, como lo prueban las pinturas rupestres encontradas en diversas cuevas, y hoy muy deterioradas debido a los pocos escrúpulos de algunos visitantes y turistas.

Pero los mitos acaban transformándose, diluyéndose, evaporándose en las sociedades, muchas veces se sustituyen por otros mitos y leyendas, o se actualizan los anteriores. En todo caso, el mito permanece en la conciencia individual y colectiva. Es una forma de acceso a las profundidades del propio misterio humano.

El mito de las Batuecas inicia su declive con la presencia de los Carmelitas en el Valle a partir del año 1599. Su estilo de vida ermitaña, contemplativa, de profunda oración, vino a inyectar sabia nueva a las poblaciones cercanas, que veían en el monasterio fundado por los Padres Carmelitas un lugar santo alejado de espíritus, demonios y criaturas más o menos malignas.
Hoy, convertido en “Parque natural y bien de interés cultural”, las Batuecas se enfrentan a otro problema: el del uso masivo del espacio como destino turístico, hasta ahora bien controlado por la guardería forestal de allí.

Como dije al principio, en Batuecas se pueden encontrar la paz, la historia, el mito, la soledad y el silencio. Es una comunión con la naturaleza que nos reconcilia con nuestro propio ser.
Como seres humanos, aún arrastramos la dimensión mítica, la leyenda que nos transporta a otros mundos, quizá queridos o ansiados. En ellos, sin la manipulación comercial de los buscadores de historias sensacionalistas, podemos encontrar la belleza de la Humanidad.

Enero 31, 2008 Publicado por J. L. Nava | Artículos | , , , , | 2 comentarios

El agua, fuente de vida

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Encontramos el agua en la naturaleza en un movimiento ininterrumpido,cambiando de color según la luz recibida, percibiendo su sonidos en numerosos matices casi polifónicos, unos suaves y tranquilizantes para el espíritu humano, otros casi violentos, tormentosos, destructores y,a la postre, creadores. El agua es un elemento poderoso, percibido por muchas culturas como un ente con vida propia, capaz de infundirla o de quitarla. Psicológicamente es comprensible que la convirtamos en un principio básico y vivificador. Somos, en gran parte, agua, al igual que el planeta que nos da sustento.Cuando se afirma que el agua es necesaria para la vida, estamos diciendo que él mismo es vida y que en ésta puede desarrollarse cualquier elemento viviente.

Así las cosas, la historia de las culturas nos dice que este elemento se contempla en casi todas ellas como la materia prima creadora, la más excelsa. Contiene todo lo que es posible y necesario,la madre vital de todas las madres, y con ello todas las posibilidades de crecimiento y desarrollo. El agua es culturalmente un bien sagrado,digno casi de recibir una atención venerable, purificador para el hombre que siente cierta mancha interior, capaz de expiar faltas, o deservir para la regeneración espiritual. En definitiva, el agua constituye todo un acervo de símbolos y significados culturales y religiosos, que se han manifestado como poderosos aliados del ser humano.

Pero el agua es algo más: nos sacia la sed, nos limpia, mantiene en cierto equilibrio la humedad del ambiente, riega los campos que nos proveen de alimentos, etcétera.

La transformación de la tierra por parte del hombre constituye también, de facto, una utilización distinta del agua. Al introducirse procesos industriales en la fabricación de determinados utensilios y herramientas, el agua cumple una función mecánica, física, alejada del simbolismo inicial. El agua se convierte en parte fundamental de la revolución industrial y tecnológica. Hoy muchas actividades, desde la más sencilla fábrica de ladrillos, hasta las centrales nucleares,pasando por la transformación agropecuaria, etc., donde el agua es utilizada como catalizador, refrigerante, limpiador, etc. Su uso es necesario en estos procesos, lo que implica un consumo mayor y, por ende, un daño para el propio agua, que sufre la contaminación.

Paralelamente el crecimiento de las poblaciones humanas y de las ciudades, de sus necesidades, de la transformación de los campos de secano en regadíos, de las infraestructuras generales de cada país,hacen que el agua se contemple ya como un bien escaso, necesario de proteger, amparar y legislar.

Pero el ser humano no puede olvidar sus raíces, ni el beneplácito de este elemento, que junto con la tierra, el fuego y el aire, formaba parte de los ciclos míticos y del entendimiento en la Antigüedad del mundo. Y se busca, en los países ricos (los del tercer mundo constituyen un problema de sobreexplotación del que ya hablaremos en otro momento) el acercamiento al agua, el uso y disfrute de sus propiedades. Se vuelve la mirada sobre sus bienes medicinales,terapéuticos, relajantes. Se buscan balnearios, lugares de reposo,instalaciones termales incluso construidas en las propias ciudades. Se potencia de nuevo la cultura del agua. En suma, volvemos al inicio dela vida, que es el agua, caldo primigenio. Y elaboramos una nueva percepción simbólica, una reconstrucción mítica que trata de eliminar nuestro comportamiento perjudicial con el líquido elemento. Hay que protegerlo. La psique humana, capaz de enormes adaptaciones, no puede vivir sin este acercamiento al agua, no puede aislarse y tener conocimiento de él sólo cuando lo bebemos envasado o directamente del grifo. Tampoco es válido ya las vacaciones fugaces en una playa para ver el mar. Se busca algo más, un encuentro autentico y pleno con el agua, que es naturaleza, porque donde hay agua pura, hay paisaje sin contaminar, equilibrio y armonía, belleza y paz.

En 2.005 la Asamblea de Naciones Unidas inició el “Decenio Internacional para la Acción: El agua, fuente de vida”, que se desarrollará hasta 2.015.

Esperemos que estas medidas, junto con el cumplimiento de las legislaciones medioambientales de la Unión Europea y de otras instituciones nacionales e internacionales, sean eficaces instrumentos para proteger este bien escaso imprescindible para la vida.

Enero 30, 2008 Publicado por J. L. Nava | Artículos | , , , , , | No hay comentarios