ANTHROPOS

Enciclopedia virtual sobre biodiversidad

En los últimos años, con la universalización de internet, están apareciendo iniciativas que tratan de poner a disposición de todos los interesados, herramientas para ampliar nuestros conocimientos y contribuir, en la medida de cada uno, al enriquecimiento cultural. En su día Wikipedia constituyó toda una revolución en este sentido.

Con una filosofía similar se ha puesto en marcha la gran enciclopedia virtual sobre la biodiversidad planetaria. Esta obra pretende catalogar todos los organismos vivos del planeta, incluso virus, recopilando en el escaso año que lleva en funcionamiento, referencias de un millón de especies. De ellas, treinta mil cuentan con información detallada disponible para los usuarios.

Este ambicioso proyecto fue lanzado en la primavera de 2007 por institutos de investigación de todo el mundo. El objetivo es documentar toda la biodiversidad planetaria para el año 2017. Las fichas de especies incluyen textos descriptivos, estado de amenaza según la Lista Roja de la UICN, galerías fotográfica y de vídeo, cartografía, referencias bibliográficas y todo tipo de recursos y herramientas. Las clasificaciones taxonómicas que remiten a cada especie son de gran utilidad.

Junio 9, 2008 Publicado por J. L. Nava | Al tiempo de mi camino | , , , , , , , , | No hay comentarios

¿Cuánto nos cuesta la cultura?

Ya dijo el filósofo español Gustavo Bueno que la cultura es un mito y, por tanto, esto que se promociona con tanto afán, no es otra cosa que política y mercado. En realidad, poco importa la cultura como tal, si es que existe semejante actividad.

Entramos en plena temporada de ferias del libro y los editores presentan sus últimas ediciones; pero no nos engañemos: no podemos olvidar que lo que se promociona no es la lectura, sino la compra del producto; es decir, el negocio. La lectura y el interés por el conocimiento deben fomentarse en las familias, los colegios y los institutos.

Yo creo que esto de la cultura nos cuesta un ojo de la cara. Por un lado, en nuestro país al menos, las administraciones públicas no dejan de gastarse nuestro dinero en la promoción de eventos, actividades literarias, etcétera. Me parece bien que se destine una parte de los presupuestos a la divulgación cultural; pero tengo la impresión de que, en muchas ocasiones, interesa más el compadreo y la publicidad del político de turno que el enriquecimiento intelectual de los ciudadanos. Además, estas promociones conllevan el correspondiente engranaje publicitario, con la impresión de folletos, cartelería, compra de espacios publicitarios en medios de comunicación, etcétera. Y aquí chocamos con la dimensión ecológica de la promoción cultural. Si es cierto -cosa que dudo- que las administraciones fomentan el respeto por la naturaleza, el equilibrio ecológico, la lucha contra el cambio climático, las políticas medioambientales, en suma, no parece razonable que favorezcan, por otra parte, el consumo desmesurado de papel, hasta el punto de que cada ciudadano español consume una media de 170 kilogramos de papel al año, según leo en “Consumo responsable” , lo cual es una barbaridad.

Nuestra actual civilización científico y técnica ha inventado un maravilloso sistema de almacenamiento de documentos y libros en soportes electrónicos, sumamente más baratos de producir y con una carga contaminante menor. Pero su uso colisiona con los intereses económicos, ¿verdad? Así las cosas, quizá tengamos que esperar todo el siglo XXI para el uso generalizado y universal de dispositivos electrónicos de lectura. Quizá para entonces ya nos sea indiferente. Tanto usted como yo difícilmente llegaremos al final del siglo; pero los que vivan por esas fechas tendrán que sufrir las consecuencias de la deforestación masiva; a pesar del supuesto uso sostenible de los bosques, la contaminación cada vez mayor y los graves desajustes en la biosfera, con consecuencias nefastas para la salud humana. Curiosamente, nuestro país, con una gran conciencia ecológica, como gusta decir a los políticos, no deja de incrementar las emisiones de gases de efecto invernadero: un 1,8% aumentaron en 2007, según destacó ayer el diario El País y otros periódicos en sus ediciones digitales y, cómo no, en sus numerosas ediciones de papel.

Mayo 22, 2008 Publicado por J. L. Nava | Cultura | , , , , | No hay comentarios

Campos magnéticos terrestres y suicidio

Muchos animales pueden sentir los campos magnéticos de la Tierra. ¿Por qué no podrían entonces los humanos? Ésta es la pregunta en la que Oleg Shumilov del Instituto de Problemas Ecológicos del Norte Industrial, en Rusia, ha basado el estudio que ha presentado en la reunión anual de la Unión Europea de Geociencias, celebrado en Viena (Austria), y que se publica en New Scientist

Shumilov ha observado la actividad de los campos geomagnéticos de la Tierra desde 1948 hasta 1997 y ha encontrado que se agrupan en tres cúspides estacionales cada año: una entre marzo y mayo, otra en julio y la última en octubre. Sorprendentemente también ha encontrado que las cúspides de geomagnetismo se asocian con los máximos del número de suicidios en el norte de Rusia, en la ciudad de Kirovs.

El investigador ha admitido que una correlación como ésta no necesariamente significa que haya una unión causal, pero ha señalado que han sido muchos los estudios que ya han sugerido una relación entre la salud humana y el geomagnetismo.

Tormentas geomagnéticas
Los psiquiatras también han percibido la unión entre la actividad geomagnética y los índices de suicidio. Un informe de hace trece años con datos de los suicidios y las tormentas magnéticas en Sudáfrica señalaba esta relación. Estas tormentas (periodos de alta actividad geomagnética por la gran flama solar) se han relacionado también con la depresión clínica.En 1994, un estudio señaló un incremento del 36,2 por ciento en el número de hombres que ingresaron en el hospital por depresión la segunda semana de tormentas geomagnéticas. ¿Cuál puede ser la causa de esta relación? Si hay una, permanece desconocida.

“La explicación más plausible es que estas tormentas pueden desincronizar los ritmos de cada día y la producción de melatonina”, según Kelly Posner, psiquiatra de la Universidad de Columbia, en Estados Unidos. La glándula pineal, que regula la actividad diaria y la producción de melatonina, es sensible a los campos magnéticos.

Las tormentas geomagnéticas podrían alterar los relojes corporales, precipitando trastornos afectivos estacionales que además incrementan el riesgo de suicidios.

Así parece quedar pequeña la duda de que las respuestas del cerebro a los campos electromagnéticos pueden desencadenar contracciones musculares cuando se ubican en la cabeza de una persona. Sin embargo, Shumilov no cree que la actividad geomagnética influya en todo el mundo por igual.

El investigador ha presentado también en su estudio los datos de 6.000 mujeres embarazadas que se habían sometido a escáneres rutinarios del ritmo cardiaco de sus fetos entre 1995 y 2003. En el 15 por ciento de los fetos, los periodos de alteración en los ritmos cardiacos coincidieron con los de alta actividad geomagnética.

Shumilov acepta que los niveles de luminosidad en los países del norte puedan influir en la depresión, pero cree que el geomagnetismo puede ser otro factor y, además, uno de los subestimados.

Abril 25, 2008 Publicado por J. L. Nava | Salud pública | , , | No hay comentarios

Tarde lluviosa

lluvia

Gotea el agua de lluvia en el alfeizar de mi ventana en esta tarde de primavera temprana, cuando aún las golondrinas permanecen en sus cuarteles de invierno. Este goteo produce un ritmo hipnótico que me transporta a un tiempo en el que caminaba casi a diario por la naturaleza virgen, ajeno a preocupaciones mundanas, con la mente concentrada en la investigación de los problemas ambientales y sus repercusiones en nuestra salud.

Con el paso de los años he viajado menos a los enclaves naturales que estudié y amé. Pero sigo emocionándome con cada pequeña muestra de libertad salvaje, como esta lluvia que es oro para un campo seco, o los rayos del sol acariciando mi piel, o los aromas únicos imposibles de fabricar por el hombre, o el vuelo inquieto de las aves en el cielo, o las constelaciones que me transportan a un universo primigenio y misterioso…

Llueve sobre esta ciudad asentada sobre una historia milenaria. Llueve y se precipitan en mi memoria las imágenes de una vida apasionada por la ciencia, la poesía y el amor, ahora pleno y dichoso.

Abril 9, 2008 Publicado por J. L. Nava | Al tiempo de mi camino | , , , , , , | 1 comentario